Dolor

Pocas cosas hacen sentir a una persona tan sola como el dolor.
Es como eso que sólo podes cargar vos y tu espalda, y que por mas voluntad, buena energía y cariño de los que te rodean, esa carga sigue siendo tuya, intransferible, incomprensible, poco mensurable y, a veces, hasta ilógica..

Sos vos. Vos y tu dolor. Vos y las ganas de que todo pase, de que la medicina haga lo que tenga que hacer y que todos los ratoncitos muertos en cumplimiento del deber hayan valido la pena.

De ese dolor que no afloja con lágrimas, de ese que te convierte en una planta, nulo, inservible, capaz de mirar un punto fijo por horas intentando pensar en otra cosa pero que resulta imposible. Ese que te coharta, te limita, no te permite vivir una vida normal.

El dolor es una escuela. A los golpes te educa, te ubica, te dice que podes y que no podes hacer. Te quita ego, te saca egoísmo, nos hace ver la vida desde otra óptica, te hace valorar el cariño ajeno, te hace ver cuanto la gente te quiere (o no) y te demuestra (o no), quien se ocupa, quien no se te separa, quien quiere que estés bien y hace lo imposible para eso. Se nota.

Decía Arthur Schopenhauer, en un día un tanto pesimista, que la vida es un constante oscilar entre el dolor y el tedio.
Debo decir que prefiero vivir mi vida aburrido.

3 comentarios

  1. Gaston says:

    Fuerza wachin. Se te puede visited en la semana?

  2. Ce says:

    La palabra que me define cuando tengo dolor es “miserable”
    Concuerdo con vos: nada te hace sentir más miserable y SOLO que estar dolorido ( o dolido, cualquiera sea el caso)
    Por suerte, en ese obligado y maravilloso colador que tienen estas situaciones, sabés quienes estamos,no?