La vida con un perro.

Era 25 de marzo de 2016 y mi agenda marcaba que cerca del mediodía íbamos a conocer a Macacha. Uniendo 3 autopistas llegamos ese viernes nublado a Ranelagh, aldea remota dentro de un territorio incierto en el sur del conurbano bonaerense, a lo que sería un improvisado refugio de perros rescatados.
Ahi estaba ella separada de la jauría esperando, como dicen algunos, encontrar a su humano.

Flaca, flaquísima. Enérgica a pesar de su notable falta de peso. No tan blanca como lo iba a estar; fue ella la que finalmente termino de ablandar la decisión de adoptar un perro recorriendo unos metros hasta una plaza vecina, disfrutando unos momentos al aire libre con seres desconocidos.

De vuelta, inquieta, nuevamente uniendo autopistas se transformó rápidamente en Lucy in the Sky with Diamonds. Por comodidad la llamamos Lucy, pero ese es su verdadero nombre

96 días después escribo esto mientras duerme, como todas las tardes, a mis pies esperando que cada tanto los mueva para lograr un supuesto despertar, hacer contacto y confirmar que, al menos cada 15 minutos, su vida ya no es lo que era.

La vida con un perro es lo que debería ser, es todo lo que te dicen que va a ser y es lo que te imaginas. Si, todo.

Tenes un compañero para toda su vida. Probablemente el mas incondicional amigo que vayas a conseguir en esta vida de vínculos digitales. Es, también, una conexión al mundo real, de la naturaleza, con sus ritmos, ciclos y necesidades. Es un ser vivo dependiente de tu mano, de tu calor y una responsabilidad en esta jungla de cemento. Es un juego de observación constante, de miradas fijas en primer y segundo plano. De preguntas sobre que observara del mundo, del nuevo mundo que la rodea y, sobre todo, preguntas acerca de su pasado que solo se evidencia en forma de pequeñas reacciones traumáticas. Es descubrir una personalidad, un nuevo habitante de la casa que no habla pero se comunica, se mueve, insiste y conquista. De enseñanza mutua. De paciencia, mucha paciencia.

Soy su humano. No se si el primero, pero si el último.

Y vos, deja lo que estas haciendo y adopta un perro. Tu vida mejora.