Mi lucha

Mi lápida dira: “Vivió en contra”

Siempre diferente, siempre yendo contra corriente, buscándole el pelo al huevo, incansable en cuanto opinar sobre temas en los que tengo una posición tomada. Discusiones aireadas, desde alguna boludez futbolera (tema que me importa bastante poco) o cuestiones de índole social, inclusive las medio sensibles.

Y el problema es, justamente, ese.

No se puede tener tantas posiciones tomadas. No se las puede tener sin reservar un lugar a ser revisadas. Me quita ese necesario espacio de reflexión, de revisar que carajo pienso y que carajo digo. Termino siendo una maquinita, moldeada en otra época, imposible mover de su eje. Y eso, mis queridos, es muy malo.

Entiendo que son 12 pasos, el primero es ver el problema.