Reencuentros

Los reencuentros son siempre bellos, como la música.

Tres ocurrieron este año y los tres relacionados con lo mismo.

guns_n_roses_-_appetite_for_destructionComo si nada, y gracias a la magia (?) de las redes sociales, después de como mas de 18 años me reencontré con Alejandro, mi amigote de la infancia, compañero de las primeras travesuras y primer gran influenciador. En su casa, en su cuarto, en su equipo de música sonó por primera vez «Appetite for destruction», disco fundacional en mi historia.
Hoy nuestras charlas, cerveza de por medio, 99% son de música.

the bends 1995Llovía y todavía estaba fresco en Buenos Aires. Un tal “Dj Shadow” venia al sur a dar su show en La Trastienda y yo tenía tickets. Abajo de un techo para no mojarme demasiado escucho un grito de “hey cabeza!” y me tocan el hombro.

Era Naku, amigo de la secundaria, 2do gran influenciador. Esta persona me pasó por primera vez «The Bends», para después tirarme por la cabeza discos y mas discos.

1224596347_incubus-scienceEl sábado pasado, en el recital de Glauber, nos reconocimos, como +10 de años después, con Jorge.
Mas allá de que él está igual, (y yo ni en pedo), lo mas importante es que el encuentro fue casual y en el marco de un recital de rock.
Se podría decir que Jorge fue el 3er influenciador.
El fue el que me paso esos CDs que hoy sigo escuchando. En cantidad, de lo mas variado. En su casa, en su cuarto, en su equipo de música sonó por primera vez «S.C.I.E.N.C.E».

Música.
¿Qué haríamos sin ella?
¿Habré influenciado así a alguien?